La imagen con nombre propio

María Eugenia de Beer

Rocafull, José

Praxis totius Moralis Theologiae : futuris parochis aliisue cõ fessariis procoru instructione et examinab\pq\s valde vtilis : in septem partes distributa / authore Iosepho Rocafull.-- Valencia : Claudio Macé, 1640 (1644)

Port. grab. calc. alegórica: "Dª Mª Eugª de Beer, fe."

4-2046

María Eugenia de Beer (fl. 1640-1652): Descendiente de una familia de grabadores, fue una de las pocas mujeres de cuyo trabajo como grabadoras ha quedado constancia. Para la firma de sus obras utilizaba la fórmula, no muy usual, de “Doña” antes del nombre, tal y como puede verse en este libro.

María Eugenia de Beer

Semple de Tovar, Andrés

Sermones varios de festiuidades y santos / dixolos el doctor D. Andres Semple de Touar ... ; tomo sexto.-- En Madrid : por Juan Sanchez : a costa de Francisco Serrano ..., 1644.

La h. de grab. calc.: "Domin. Guerra delineauit; D\pa\s M\pa\s Euge\pa\s de Beer sculp."

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Al igual que otros grabadores de la época, María Eugenia de Beer no escapó a las influencias artísticas del momento. En su caso es fácil rastrear la importancia de los modelos velazqueños en los retratos, frecuentemente insertados en óvalos dentro de las composiciones de la artista.

Luisa Morales

Torre Farfán, Fernando de la (1609-1677)

 

Fiestas de la S. Iglesia metropolitana y patriarcal de Sevilla al nuevo culto del rey S. Fernando el tercero de Castilla y de Leon : concedido a todas las iglesias de España por Clemente X / escriviolo don Fernando de la Torre Farfan.-- En Sevilla : en casa de la viuda de Nicolas Rodriguez, 1671.

Tres de los trofeos de las fiestas descritas están firmados por Luisa Morales.

Res.887

 

Luisa Morales: Hija de Juan Valdés Leal, pintor y, en menor medida, grabador. El libro que se expone como ejemplo de su trabajo, está considerado la obra cumbre del grabado sevillano. Recoge el testimonio de las fiestas organizadas por la canonización del rey Fernando III en Sevilla, dejando memoria de las arquitecturas efímeras y decoraciones que se levantaron en la catedral, y en las que participaron artistas como Murillo, Juan de Valdés Leal o Francisco de Herrera el Mozo, entre otros. Entre las estampas se encuentran tres medallones, única obra conocida de María Luisa Morales, con emblemas referidos a la figura de San Fernando y que eran copia de los que adornaron el monumento de triunfo que se levantó en la catedral.

El camino de acceso de las mujeres al mundo de la cultura y los oficios que de ella se derivan dependió durante muchos siglos, en gran medida, de un entorno familiar privilegiado y culto en el que ellas pudieran participar de la educación como un miembro más de la familia. Esta circunstancia es mucho más visible en el caso de las ilustradoras.

Procedentes de familias que tradicionalmente se habían dedicado al oficio del grabado, su formación en esta disciplina artística venía dada por el vínculo con el taller familiar, como así lo atestiguan los casos de María Eugenia de Beer, Luisa Morales y Ana Heylan.

Hijas de grabadores consagrados, algunos llegados del norte de Europa como Cornelio de Beer y Francisco Heylan, o de reconocidos pintores como Juan Valdés Leal en el caso de Luisa Morales, no solo se formaron y conocieron el oficio, sino que lo pudieron desarrollar, mostrando sus habilidades y conocimientos como cualquier artista y participando en algunos de los libros ilustrados más importantes de su época. Su firma en los trabajos realizados ha permitido que su huella no quede silenciada entre los trabajos de los talleres familiares.

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